Dame una D.

300px-Rubik's_cube.svgCompetencias a parte, la fisioterapia está viva y debe integrarse en el actual maremagnum ciberflotante de información y actualizaciones; Ciencias y Artes deberían viajar siguiendo el rumbo de la creatividad y del pensamiento abductivo, navegando en la seguridad del razonamiento.

El proceso creativo, como saben, bebe de la armonía (desequilibrada y viva) de diversos procesos mentales. Requiere divergencia y convergencia. Sin desparrame de sesos, como apunta el elefante*, pero con la mente abierta como predice el fisio super sabio*, la profesión debe mirar por la rendijita de la evolución más allá del muro semipermeable y ver qué se cuece en los fogones de aquellas entidades que desde las guías de práctica clínica bucean por los confines de la innovaciòn.

En fisioterapia debe primar el pensamiento científico, y hay una acertada corriente que impulsa la inclusión del pensamiento crítico, pero ¿qué hay del pensamiento creativo?

Es el Pensamiento de diseño del que me estoy hoy haciendo eco. Esta entrada es tan sólo una reflexión ante algo que quizá, en mi ignorancia, ya se va desarrollando en clínicas de fisioterapia o unidades de fisioterapia en hospitales, como se hace en otros centros sanitarios y se muestra, por ejemplo, en Este caso .

Vamos a definir el pensamiento de diseño. A plantear una hipótesis. Y ustedes me critiquen… comenten… participen.

Os comparto una ponencia de lo más interesante, donde se define el pensamiento de diseño y su aplicación en el ámbito de la salud.

¿Listos?

Allá va mi reflexión: en dos planos paralelos como son el ámbito clínico (primera intención hacia el paciente, alianza terapéutica, razonamiento clínico) y el empresarial (experiencia de negocio, privado o público salvando las diferencias organizacionales), estos conocimientos serían aplicables como en cualquier otra disciplina.

Ahora bien, en lo referente a unidades de gestión no me siento capacitada para lanzar hipótesis, si bien motivada para lanzar el reto a aquellos que siendo conscientes de nuestra debilidad, tienen la oportunidad de acceder a los recursos que les posibiliten el planteamiento de una propuesta de innovación en gestión en fisioterapia.

Las ideas, como pegatinas, necesitan adhesivo y soporte dónde situarse; en la globaliad del hecho, (situación a mejorar), un eje que les proporcione sentido…y en el final…la persona(s) que encuentren el más adecuado para crear figuras cual cubos tridimensionales que nos den la visión global de soluciones innovadoras.

Pero ¿qué hay de la resolución del problema del paciente?

¿Puede la fisioterapia beber de estas nociones de creatividad?

¿Debe?

Os dejo también esta ponencia:

Aquí

Al fin y al cabo, el pensamiento de diseño se basa en la resolución de problemas centrados en la persona, y sus fases son: comprender, observar, definir, idear, prototipar, testear…

…al fin y al cabo ¿ no eseso Fisioterapia?

 

Buena lectura!!

 

Imagen|Cubo

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Historia a medias. Conclusiones

Tal y como expresa Nacho en su segunda entrada sobre caballos y demás cuadrúpedos, nuestro objetivo con las dos primeras es provocar al lector y reflexionar acerca de cómo funcionamos los fisios a la hora de razonar ciertas cosas.

Por ello, si aún no has leído las entradas anteriores, por favor,  te invito a que lo hagas antes de proseguir por aquí.

Diríamos que la idea es sacudirnos un poco más y reflexionar sobre la necesidad de aplicar el ya famoso razonamiento clínico extrapolado a ámbitos, digamos, transversales de nuestra Lex Artis.

A la fisioterapia y los fisioterapeutas nos falta entrenamiento táctico. Y es mi opinión, que no nos vendría nada mal un poco de autocrítica o reflexión sobre esas banderas amarillas que nos sesgan no sólo en la toma de decisiones intraclínica sino en la “ultraclínica” (permítanme la expresión).

En cuanto a la historia…correlación no implica casualidad.Aunque, como decíamos, saquen sus propias conclusiones… es la chispa de la deducción la que debe saltar en cada mente.

 

Sólo añadir a las notas a pie de página de Fabiani, y en referencia a mis colegas @marivi_roman , @david_kinet y @villovi_fisio que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Buena lectura!

Historia a medias.

Tres opciones posibles, caballo, cebra y unicornio. Correlación y Causalidad. Dos historias. Saquen sus propias conclusiones.

Tres amigos discuten mientras esperan que les den acceso al ferri dentro de un vehículo.

El motivo de su conversación surge de un extraño Van que se engancha al coche que tienen justo por delante.

– Está enganchado al coche, por lo que se trata de un remolque. Aunque es un tanto peculiar- opina uno.

– Ya, pero ¿qué lleva dentro?- se pregunta el conductor.

– Es un animal. Os apuesto lo que queráis- propone el copiloto.

– Apostamos lo que digáis, menos la comida del ferri. No vale para nada-se escucha desde detrás del coche.

– Bueno; observemos– dice el conductor.

Los tres fijan su atención desde la lejanía mientras comienzan a moverse y pierden de vista el vehículo que accede antes que ellos en el interior del barco.

– Creo que he visto un cartel. Conozco esos carteles. Te ponen algunos datos de interés que aclaran el contenido y características de las mercancías-opina uno.

– ¿Y si averiguamos algo más?-propone otro.

– De acuerdo; una manera interesante de pasar el viaje-dice el tercero.

Los tres se bajan del vehículo y se dirigen al otro coche. El conductor del vehículo que tira del Van ha desaparecido. Rodean el mismo y en la parte trasera del enganche encuentran el cartel.

-“Transporte de animales vivos”- lee en voz alta uno.

– Pues sí que es un animal.

-Os lo dije.

-Ya, ¿pero cuál?-dice mientras se agacha buscando más información.

– Puede ser uno muy grande; este chisme es enorme.

-O contener muchos animales pequeños.

– ¿No veis que es para caballos?

– ¿Qué te hace suponer eso?- pregunta uno mientas continúa leyendo la etiqueta-. Mirad, aquí abajo pone  “Origen Madagascar”.

-¡La leche! ¿Madagascar?- exclaman al unísono los otros dos.

-Una vez vi una peli de dibujos con mi sobrino…

-¡No irás a decir que lleva pingüinos tío! Yo también vi la peli.

– ¿Pingüinos? Yo iba a decir cebras…

– Sigo pensando que es un caballo, señores.

– ¿Y qué te hace estar tan segura?

– No lo estoy. Habrá que examinarlo más detenidamente.

Los tres sujetos, divertidos, comienzan a moverse en torno al vehículo de transporte de animales vivos y empiezan a sentir un fuerte olor.

–  Huele a…

– ¡Mierda!- exclaman entre risas, mientras se tapan la nariz.

– Este tipo acaba de mandarnos un mensaje… ¡dejadme en paz!

– Una vez vi un unicornio- se escucha desde detrás del van.

– ¡No fastidies tía!

–  Os lo juro. Fui con mi primo a una de esas convenciones frikis sobre una saga famosa de magos. Y allí estaba; os juro que parecía auténtico.

– No alcanzo a ver por las rendijas-dice resoplando uno de ellos mientras salta intentando asomarse al interior.

En ese momento se escucha un sonido procedente del interior del Van.

Los tres se miran sorprendidos. Pero justo a continuación un aviso más potente procedente de la megafonía del barco les alerta que está prohibido permanecer en las bodegas mientras éste esta en marcha.

Al subir las escaleras se escucha la voz de una mujer que, presurosa, baja con un trabajador del barco. Ambos hablan acaloradamente.

-…no creo que sea un problema, lo traigo de vuelta y se encuentra vacío.

– De todas formas es mejor llevarlo al lugar apropiado señora, aunque esté vacío. Son las normas.

-Tendría que hacer una llamada. ¿Me dejarían un teléfono?

-Hablaré con el encargado…

Al llegar a la cabina interior los compañeros siguen con la discusión.

-Sonaba como un relincho – dice uno de ellos mientras se asoma por la ventana.

-¿Y cómo suena una cebra? – le pregunta otro buscando algo en la mochila.

-Necesitamos más datos– le contesta.

-¡Necesitaríamos más conocimiento sobre los cuadrúpedos por Dios! – exclama el tercero bostezando.

-Cierto- opina el primero oteando en el horizonte desde la ventana.

-Entonces, ¿qué?- susurra el tercero casi dormido.

-Pues nada. Me temo que tendremos que pagarnos cada uno la comida- comenta el segundo sacando dinero de la mochila.

-Lo que os diga. Un caballo-sentencia el de la ventana.

-Ya sabemos que no es muy especial pero es lo que hay- dice el segundo con un billete en la mano.

-Me hubiese gustado la cebra. Son más especiales-piensa en voz alta el tercero reclinándose en el asiento.

-¡Yo me refería a la comida! Además, ¡al final no llegamos a apostar nada!-  dice el segundo  mientras se levanta y se dirige dirección al bar.

Ver más| historia

 

 

De metáforas razonadas

Lo reconozco.

Mis razonamientos a veces se descontrolan rozando la metáfora, contenidos en un intento de ejercitar una mente a veces algo coleóptera que intenta revelarse contra la especialización.

Si soy quién para juzgar las opiniones de “nadie”  tampoco puedo evitar que nos las juzguen los demás entre las redes en las que nadamos como podemos.

En ciertas lecturas que me han llegado gracias al crowdlearning ( llamémosle “trueque de saber”) y al equipo de Leticia Soberón , he podido confirmar la importancia que los pensadores actuales le dan al hecho de que el conocimiento debe ser identificado y diferenciado del pseudoconocimiento; que la especialización no es lo mejor para el avance de nuestro aprendizaje vital que se sustenta de la inteligencia, la memoria y la motivación y que la creatividad es una cualidad humana que se cultiva como todas las demás, ( por lo tanto necesita de trabajo y claros objetivos en los que encuadrarse).

Mi parsimonioso Ego profesional ha sido antifragilizado al entender la necesidad del reconocimiento de la ignorancia de base para el desaprendizaje y que soy una humilde divulgadora especializada en fisioterapia que se rodea de un grupo de compañeros, especializados en fisioterapia, y a los que no nos debe dar reparo ponernos a pesar nuestro conocimiento.

Y si no habéis pinchado en “pesar”, por favor releed esas líneas y animaos a hacedlo. ¿ Por qué?, por que es la opinión de un verdadero experto y no la de una humilde divulgadora.

Defiendo la simplicidad y sencillez para la comunicación con el paciente.

Me quedo con la especialización para el avance de la disciplina clínica y científica.

Huiré de la metáfora no contenida de la razón que huele a pseudoconocimiento.

Pero no dejaré de pesar mi conocimiento y pensar más allá de nuestro mundo fisioterapéutico (con permiso, buscar mi final de rango), pues en este mundo extraordinariamente cambiante, es nuestra la responsabilidad e iniciativa de aprender.

 

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Imagen destacada | insecto

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¿Qué motiva a una sanitario a tratar al paciente? ¿ Qué quiere conseguir? ¿ La Gloria? ¿La autodeterminación intrínseca del orgullo profesional? ¿Ayudar al paciente? ¿Ganar dinero?

El cliente puede acceder a su producto de muchas formas. Y hay infinidad de productos en el mercado. La oferta es prácticamente infinita…

Tres por dos son quince. O veinte.

Puedes ir a comprar un traje  a unos “grandes almacenes” en los que tienes de todo: trajes al por mayor, baratos y poco exclusivos, pero bastante apañados; “trajes de firma” con precios caros y mucho marketing pero igualmente fabricados en cadena. Puede que queden mejor al mostrar algún distintivo en una parte bien visible de la prenda pero al final la sisa sigue siendo igual de incómoda en tu axila… cosas de ser de espaldas anchas.

También están los “outlets” donde encuentras cosas de otras temporadas, pasadas de moda… pero en fin, qué más da si el ultrasonido ya no se lleva, ( todos conocemos su efectos pro inflamatorios), ¡Ups! ¿dije ultrasonido? Disculpen.

Luego están los “buffets libres”.

_ Hola, vengo a por un traje.

_ Vale. Aquí estoy para cobrarle.

_¿Puede decirme si hay alguno de mi talla?

_Mire usted en aquella percha, junto al infrarrojo. (Disculpen de nuevo no sé qué me ocurre).

_ ¿Todos el mismo precio?

_Si, ( “son todos iguales…“). Además hoy tenemos oferta tres por dos…

_Pero si yo sólo necesito uno…

Y luego están los trajes a medida. Sastres hay muchos… como artesanos de muebles.

Están los que se creen que sólo ellos saben de moda y te imponen sus normas, casi ni te dejan elegir.

Los hay que ni si quiera tienen criterio propio y sólo se dejan llevar por la moda, unas veces más agujas por aquí, otras más tejido auto adhesivo por allá… y al cliente “que le zurzan”.

El sastre pasivo es aquel que hace lo que el cliente diga, mientras pague.

Y hay un tipo de sastre que escucha al cliente, pero también lo asesora, y no sólo por la moda del  momento sino también por que aúna su experiencia a todo ello. Claro está; no todos los clientes los entienden; y a todos no les gusta el hecho de tener que decidir sobre sus cortes e implicarse en el tema. Es más cómodo que te lo den hecho. Estos sastres hacen tratamientos a medida, y te necesitan ver varias veces; un número prudente de veces, las suficientes para determinar qué traje necesitas, realizar un modelo, re evaluar si te está quedando bien, y revisar si estás cómodo con el mismo; lo suficiente.

Por que tres por dos son seis… a lo sumo ocho, (semanas); no quince ni veinte.

Pasé un día por un escaparate que decía “bono de veinte sesiones y te regalamos el segundo par de electrodos” ( ¿He vuelto a decir algo?).

Somos unos lloricas. Me encanta esa frase.