Continuismo

20170625_205344Partiendo de la base de la imperfección de la idea con respecto al juicio, esta entrada es una invitación a la reflexión acerca de la idea que ronda en nuestro entorno, etiquetando a cierta voz de ser continuista…

Definamos Continuismo:

Situación en la que el poder de un político, un régimen, un sistema, etc., se prolonga sin indicios de cambio o renovación.

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La unidad NO es una magnitud determinada, sino que una cantidad se puede medir con un patrón de medida donde se establezca una unidad, la cual no está en la cantidad misma, pues el uno implica la discontinuidad. 2

La voz es nuestro caso no resulta de una sola persona, es la resultante de un grupo humano. Un conjunto de esta índole jamás podrá considerarse continuo ya que las personas que la conforman se consideran unidades en sí mismas, y por tanto de naturaleza discontínua.

Ya, ya. Pero a mi me han dicho que sois continuistas… y no en las personas sino en los ideales. 

Para desmentir tal afirmación nos falta un factor de vital relevancia: el tiempo que a todos en su sitio pone.

¿Salto de Fé?

No. Somos científicos.

Acto racional.

Os invito a razonar conmigo.

A los fisios nos encanta razonar. El intelecto desde el entendimiento nos permite realizar juicios. Y estos requieren de la presencia de ideas, tal así que éstas no nos serán suficientes para emitirlos.

Es evidente que el acto de conocer se efectúa en el sujeto, y en él se termina y consuma. Esto hace suponer la representación interna del objeto, o sea la idea.

Tenemos pues, una idea. “La voz es Continuista”. Pero ¿de quién es dicha idea? y necesitaremos algo más, ¿no? Pues si no, tan solo estaremos percibiendo algo.

Para lograr este resultado, ya que no baste para alcanzarle el simple acto de la percepción, el entendimiento realiza una importante función, que lleva el nombre de juicio.

El juicio es la función intelectual por medio de la cual afirmamos, interiormente, la relación de conveniencia o repugnancia entre dos ideas.

Para llegar a este resultado, es indispensable que la facultad encargada de desempeñar la función a que nos referimos, analice, o lo que es igual, descomponga las cosas, de modo que vea con separación lo que en ellas existe, y después reconstituya el objeto, afirmando o negando, según el carácter de la relación que haya descubierto.

Para descubrir la relación que existe entre los términos del juicio hay necesidad de que ambos estén presentes, pero separados entre sí. El entendimiento los compara, y solo por esta operación le es dado llegar al descubrimiento de la relación que existe entre ellos. 3

“La voz es continuista”

Por un lado tenemos la idea de continuismo, por el otro la voz.

Una voz conformada por un grupo humano, discontinuo per sé. 

Continuismo anteriormente definido.

Tal es la índole del juicio. Por él atribuimos o negamos una propiedad o cualidad de un sujeto, después que hemos analizado las nociones de dichos términos. «Cuando interiormente decimos que una cosa es o no es, o que es o no es de esta o de aquella manera, entonces hacemos un juicio.» 3

O sea, que en una institución en la cual existe un grupo que en un momento dado pueda modificarse, la idea de que la mayoria de las personas que lo conforman se mantengan, nos llevaría a pensar en el continuismo, desde el punto de vista político .

Ahora bien , si tenemos en cuenta que somos fisios y somos razonablemente críticos, clínicamente y por qué no, deberiamos también serlo en la vertiente institucional de la metalingüística de nuestra profesión , podríamos brindar la oportunidad a nuestro intelecto de emitir un juicio, favorable o no.

Y más teniendo en cuenta un par de aspectos más: la alternativa a la voz , parte de un grupo humano que también ha conformado al previo. Y la voz viene conformada por personas que hasta el momento no formaron parte de aquello que se critica de ser continuado.

Mi juicio: El sistema político andaluz que rige la Fisioterapia nunca será continuista por el simple hecho de modificar en su interior, las unidades (discontinuas por naturaleza) que conforman sus representantes. Nos guste o no, somos seres sesgado y para bien o para mal, evolucionamos y nos influimos con el simple hecho de ser. Por tanto el cambio y la renovación están asegurados pase lo que pase.

Otra cosa es el poder…hay grupos que quieren el poder para la profesión, que en nuestro caso es la fuerza… desconozco ( pues no tengo ideas con las que razonar) para qué se quiere el poder en otros.

La idea (imperfecta en esencia) de continuismo debería ponerse en tela de juicio si somos razonables.

Os invito a generar vuestro propio juicio.

Gracias.

Para referencias clicar en los links

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Dame una D.

300px-Rubik's_cube.svgCompetencias a parte, la fisioterapia está viva y debe integrarse en el actual maremagnum ciberflotante de información y actualizaciones; Ciencias y Artes deberían viajar siguiendo el rumbo de la creatividad y del pensamiento abductivo, navegando en la seguridad del razonamiento.

El proceso creativo, como saben, bebe de la armonía (desequilibrada y viva) de diversos procesos mentales. Requiere divergencia y convergencia. Sin desparrame de sesos, como apunta el elefante*, pero con la mente abierta como predice el fisio super sabio*, la profesión debe mirar por la rendijita de la evolución más allá del muro semipermeable y ver qué se cuece en los fogones de aquellas entidades que desde las guías de práctica clínica bucean por los confines de la innovaciòn.

En fisioterapia debe primar el pensamiento científico, y hay una acertada corriente que impulsa la inclusión del pensamiento crítico, pero ¿qué hay del pensamiento creativo?

Es el Pensamiento de diseño del que me estoy hoy haciendo eco. Esta entrada es tan sólo una reflexión ante algo que quizá, en mi ignorancia, ya se va desarrollando en clínicas de fisioterapia o unidades de fisioterapia en hospitales, como se hace en otros centros sanitarios y se muestra, por ejemplo, en Este caso .

Vamos a definir el pensamiento de diseño. A plantear una hipótesis. Y ustedes me critiquen… comenten… participen.

Os comparto una ponencia de lo más interesante, donde se define el pensamiento de diseño y su aplicación en el ámbito de la salud.

¿Listos?

Allá va mi reflexión: en dos planos paralelos como son el ámbito clínico (primera intención hacia el paciente, alianza terapéutica, razonamiento clínico) y el empresarial (experiencia de negocio, privado o público salvando las diferencias organizacionales), estos conocimientos serían aplicables como en cualquier otra disciplina.

Ahora bien, en lo referente a unidades de gestión no me siento capacitada para lanzar hipótesis, si bien motivada para lanzar el reto a aquellos que siendo conscientes de nuestra debilidad, tienen la oportunidad de acceder a los recursos que les posibiliten el planteamiento de una propuesta de innovación en gestión en fisioterapia.

Las ideas, como pegatinas, necesitan adhesivo y soporte dónde situarse; en la globaliad del hecho, (situación a mejorar), un eje que les proporcione sentido…y en el final…la persona(s) que encuentren el más adecuado para crear figuras cual cubos tridimensionales que nos den la visión global de soluciones innovadoras.

Pero ¿qué hay de la resolución del problema del paciente?

¿Puede la fisioterapia beber de estas nociones de creatividad?

¿Debe?

Os dejo también esta ponencia:

Aquí

Al fin y al cabo, el pensamiento de diseño se basa en la resolución de problemas centrados en la persona, y sus fases son: comprender, observar, definir, idear, prototipar, testear…

…al fin y al cabo ¿ no eseso Fisioterapia?

 

Buena lectura!!

 

Imagen|Cubo

El desprestigio

Hay encuentros fortuitos que acontecen pocas veces en la vida…

De entre el brillo de unos ojos cierta chispa me alcanza para llamar mi atención.

Hay guerras en las que no es sencillo luchar. A veces por que no quieres, a veces por que no pensabas estar.

Pero entonces se levanta un delgado índice para solicitarle distancia; y pedirme cercanía.

Y me gana la batalla.

Me acerco con mirada curiosa y me susurra:

-El des-pres-ti-gio_casi sin aliento.

Frente a mi silencio, sus arrugas pierden la paciencia y se revuelven en su rostro, buscando alguna señal en el mio.

Ante mi sonrisa, no le hacen falta sonidos y me responde con un alzar de cejas y un resoplo de hastío.

-Me molestan …las…gafas…

Una vez fueron las gafas, otra fué un sillón maldito; y en fondo de mi alma, habita el gigante con cara de chiquillo.

Dulcinea entra en escena y entonces todo se modifica.

Y hago mutis; no en el foro, pues debo quedarme en escena…

Mientras observo en segundo plano, aprovecho para captar detalles.

Posición, movimientos, gestos que esconden anclajes donde yo me apoyo en el hecho. Signos que comparar en mi razonar tardío.

Cada paso, cada avance, importa.

Y como una sacudida irrumpe él.

El desprestigio.

-No te mueves.

-No come.

-No me hace caso.

Y ¿quién soy yo para ponerme enmedio?

¿Quién me ha dado guión en esta obra?

A veces el fisio es un artista invitado, que llega en el final de la función cuando todos los papeles estaban asignados. Y como un Sancho perplejo, se esfuerza en hacer un digno intento.

Que me perdonen mis Dulcineas.

Que a veces no nos entienden.

Que la locura no es tal, cuando desde el otro lado, los molinos son más gigantes, que molinos.

Tres he tenido fortuna. De conocerles tuve la suerte.

Y cuando un Quijote se va. Una Dulcinea queda.

Pero también un Sancho, que parte en busca de otras obras inconclusas, confundido y pesaroso.

A uno de ellos le dije  (y espero que los demás me oyeran):

“No hay más bello desprestigio que aquel que del amor llega”

 

 

 

Hasta siempre.

Autoeficacia

El nuevo paradigma actual de la fisioterapia tiene varios frentes abiertos.

Todo aquello que evoluciona y establece fuertes raíces, en ocasiones, parece amenazar el terreno de otros estamentos.

Donde la superioridad no existe, la tierra impone sus leyes, tan antiguas como la humanidad. Y en la complejidad de la misma, se nos olvida que más allá del árbol, existe el bosque.

Le hablamos al paciente de la independencia. En realidad, en la Alianza, el mayor síntoma a vencer (llamémosle signo si os complace), es el la baja autoeficacia.

Es difícil hacerse cosquillas a uno mismo…también daño. ..o causarse alivio.

La neurociencia nos muestra que es más significativo aquello que ocurre desde el exterior…aunque discreparía de su verdadera relevancia en el proceso curativo.

Y es que si se nos aplica el mismo tratamiento, los fisioterapeutas deberíamos autoesforzarnos, y no esperar a que otros curen nuestras carencias.

Potencia tus habilidades, no tus discapacidades… se nos pierden las mejores.

Los bosques están llenos de raíces…¿quién teme a quién?

¿Debemos temernos? Hay tierra para todos…

Es tiempo de cambio. Existen personas que creen en tallos verdes, flexibles, debemos saber adaptarnos. Pero si nos anclamos en egos presuntuosos y no parsimoniosos, volveremos a caer en la misma tesitura…

Reflexionemos.

La autoeficacia comienza por una fuerte memoria de éxitos anteriores.

Éxitos que se basen en batallas ganadas a favor del crecimiento interno, y no del fracaso de los demás. Memorias de superación que refuercen una motivación intrínseca, que nos mueva a generar oportunidades. Los límites impuestos son absurdos…y más cuando lo hacemos hacía los supuestos adversarios.

La autoeficacia parte también del conocimiento de lo que queremos conseguir, superar, restablecer, conquistar. A las generaciones que llegan hay que darles conocimiento. Y a los veteranos, la escucha activa.

No es una guerra. Es la reconquista de valores. La diferencia radica en el respeto al resto.

Objetivos “elegantes”, o marcianos”, venga, va.

Qué bien nos sabemos la teoría…

Son tiempos de cambio.

Si te valoras, te respetas, te quieres, y crees en tí.

Yo amo mi profesión.

Y estoy preparada. Porque me impulsan memorias de otros que ya crecieron.

¿y tú?

 

 

 

 

 

 

Dianas

No llores, Tito.

Tampoco te culpo…nos hicieron lloricas; lloricas y desconfiados. Pero es hora de madurar. Profesionalmente hablando nos queda un largo camino.

No voy a dar mi opinión, sino la de mi fisionube.

En la pirámide de la práctica de la fisioterapia, parece que la cosa va así:

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Pues, ¿de qué nos sirve una caja llena de llaves si no reconocemos la cerradura? ¿para qué un saco de flechas si disparan al aire?

Más cerraduras, más dianas.

El tomate es una fruta, eso ya lo sabemos los fisios sin red. Y disponer de una bolsa llena de fruta para hacer macedonia está genial…pero a veces servir simplemente el tomate con sal, es un acierto. Con esto la fisionube quiere decir que haciendo un símil con la cocina, a veces la calidad reside en el menos es más, siempre desde la base de un buen razonamiento.

Y el razonamiento clínico se apoya en evidencias, experiencias y por supuesto en el paciente.

Para un buen resultado es necesario un buen diagnóstico. Trabajar elegantemente, ordenadamente. La higiene en fisoterapia práctica requiere limpieza. El diagnóstico nos ordena los pensamintos para dejar claro el camino de la terapéutica. La táctica requiere método.La estrategia no improvisa.

Otra historia son las preferencias del paciente. Podemos ir a comer a un fast food o a casa de la abuela. La diferencia es ir al primero a sabiendas de lo que hay.

Por que con el diagnóstico realizamos un tratamiento…el resto es tocamiento.

Debemos luchar por el prestigio. Y para ello la lealtad al profesional es clave. No es jugar a ser médicos, es tomarnos la fisioterapia en serio. El respeto al paciente comienza con un buen screening. Y continúa con la escucha activa. No somos Dioses, somos humanos repletos de sesgos. Hacernos conscientes de nuestras propias banderas nos hace conscientemente incompetentes y ese es el primer paso para la metacognigcion que hará que pensemos y que el paciente nos respete.

 

Luego también están las cerraduras. Algunas son ( con todo el respeto a la complejidad del ser humano, su desequilibrio inherente y su química), simples.

Otras, complejas. Necesitarán varias llaves y algunas las tendrá el propio paciente.

Por esto es, que llorar no sirve de nada; sólo para perdernos las estrellas.

Más pensar, y luego el tratamiento debe brillar por su simpleza.

Que eso dice la fisionube, (yo a veces también lloro).

Tendremos que seguir pensando. Y confiando en los compañeros.

 

Fisios

Y de repente un habitante del exterior de la aldea de muro semipermeable lanza un mensaje a los fisiopedagogos y a los artesanos de los alrededores.

¿hasta dónde llegarán sus reflexiones?

arturo goicoechea

La práctica médica está enmarcada en los límites de dos objetivos: el diagnóstico y la terapia.

Al profesional se le pide que diga lo que uno tiene. Al menos que le ponga un nombre, aun cuando eso muchas veces no aporta gran cosa.

– Tiene usted cervicales… desgaste… contractura… distensión… sobrecarga… estrés…

Una vez puesta la etiqueta el ciudadano espera el remedio o ¡qué menos! el alivio, la terapia.

– Deme algo, al menos, para quitar el dolor o reducirlo, para poder ir tirando…

Los profesionales salimos del apuro tirando de etiquetas y de terapias. Al menos, que se vea que hemos cumplido con lo que se nos exige.

En la cuestión del dolor crónico no es fácil sugerir etiquetas precisas ni garantizar alivio. Cuando los fármacos y las alternativas fallan, los doloridos esperan que las buenas manos de un fisio disuelvan desde la superficie males profundos, con masajes, estiramientos…

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El mejor.

– Cuando quieras, Alberto.

– ¿Ya te digo?

– Sí. Lo que me cuentes yo lo escribo tal cual, ¿vale?

– ¡Sí!

A quien corresponda:

Mi nombre es Alberto y tengo doce años. Desde que me acuerdo voy a fisioterapia. Mi cuerpo y yo trabajamos duro junto con la ayuda de Ana. No sé si el nombre de mi enfermedad es importante. Tampoco si mi fisio me ha diagnosticado o no. A mi lo que me importa es que ya puedo arrastrarme por el suelo para jugar con Mario, levanto la cabeza para ayudar a mamá a lavarme el pelo y puedo ponerme de pie para la ducha cuando mi hermana Julia me lleva a la piscina los viernes.

-¿Voy bien?

– Perfecto.

No entiendo de luchas que no sean aquellas por las que vale la pena pelear. Mi pediatra y mis padres hablan muchas veces de eso con mi logopeda. No sé por qué hay gente que se empeña en decir lo que los demás pueden o no pueden hacer.  No sé tampoco si cuando estoy triste  mi cuerpo responde mejor o peor; mi neuropsicólogo y mi terapeuta trabajan conmigo igual. Bueno, no. Ese día me dan más abrazos.

Me decía ayer mi hermana mayor, que estudia enfermería, que hay gente que dice que las emociones se reflejan en la espalda. A mi la verdad me parece una chorrada.

-¿Puedo decir eso?

-Claro.

Pero sólo tengo doce años. Aunque ahora que lo pienso mi hermana estudia muchísimo y lee todos los días; y ella habla de un sabio que se llama Razonamiento y de una tal Evidencia, (creo que se dice así) y parece que están conmigo.

El otro día mi amigo Paúl se torció el tobillo. Ese día no fué a clase y no pudo echarme una mano en cono. Menos mal que la seño le dijo a Clara, mi PT, que  viniera un rato.

Mi abuela se partió la cadera y le dije que si quería yo hablaba con Ana. Seguro que podría ayudarle a volver a caminar. Entonces me dijo que no me preocupase que ella ya tenía fisio. Yo no me fiaba de la otra porque creía que Ana era la mejor fisio de España.Pero entonces después de algunas semanas mi abuela caminaba bien, y entonces pensé que como yo aún no caminaba quizás la mía era la segunda mejor fisio de España. Pensé en llamar a mi abuela y cambiarme pero luego me sentí muy mal. Esa noche lloré ( y no me dolió más la espalda por cierto) y mi papá me contó una cosa. Me dijo que cada uno tenía una forma de moverse por el mundo. Los pájaros “pajareaban” por el cielo. Las ballenas azules “balleneaban” por el agua. La abuela “abueleaba”; y yo me movía como un Alberto; un precioso y fantástico Alberto de doce años. Y entonces me acordé de Ana, y su frase sobre el movimiento y la normalidad y la función.

– No recuerdo bien la frase.

– No te preocupes.

Bueno que todo esto es porque vi ami hermana enfadada y a Ana hablando con el médico de una gente de Madrid ( creo) y de unos fisios de España, mejores o algo así. Y porque mi amigo Paúl presumía en mates de  que su fisio era el mejor. Y dale con el mejor. Me sentí agobiado ( pero no me dolió más la espalda ni nada tampoco esta vez).

Y yo pienso que el mejor fisio de España es el de mi abuela para “abuelear”, el de Paúl para “paulear” y Ana es la mejor fisio de España para que yo le de besos a mi madre desde mi silla cuando me lava el pelo.

Y nada más.

– ¿Hemos terminado?

-Sí. ¿Lo publicas?

Cómo ser un profesional sanitario Innovador

Social Media Salud

IMG_20160724_201513Es curioso el paradigma sanitario que tenemos en España para la innovación: somos una Sociedad de gran capital de talento, y se están moviendo muchos grupos con actitud innovadora, pero la gran presencia y dependencia de los ordenamientos profesionales del Sistema Sanitario público sujeta – debido a sus verticales jerarquías sindicales escasamente inclinadas al cambio – que muchos profesionales estén viendo frenados sus ritmos.

Ahora bien: ¿Un innovador es aquel que inventa o descubre cosas materiales? Va más allá. La innovación en Sanidad no sólo es adoptar, inventar o producir elementos del equipamiento sanitario tecnológico o farmacológico: También son innovación los flujos de trabajo (el método de trabajar) de conectar entre profesionales y sistemas, y la forma de envolver la atención al paciente para mejorar resultados numéricos y cualitativos en los procesos asistenciales.

Y, como en la Innovación Educativa, también es innovación el saber compartir y trasladar el conocimiento.

Con todo…

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Historia a medias. Conclusiones

Tal y como expresa Nacho en su segunda entrada sobre caballos y demás cuadrúpedos, nuestro objetivo con las dos primeras es provocar al lector y reflexionar acerca de cómo funcionamos los fisios a la hora de razonar ciertas cosas.

Por ello, si aún no has leído las entradas anteriores, por favor,  te invito a que lo hagas antes de proseguir por aquí.

Diríamos que la idea es sacudirnos un poco más y reflexionar sobre la necesidad de aplicar el ya famoso razonamiento clínico extrapolado a ámbitos, digamos, transversales de nuestra Lex Artis.

A la fisioterapia y los fisioterapeutas nos falta entrenamiento táctico. Y es mi opinión, que no nos vendría nada mal un poco de autocrítica o reflexión sobre esas banderas amarillas que nos sesgan no sólo en la toma de decisiones intraclínica sino en la “ultraclínica” (permítanme la expresión).

En cuanto a la historia…correlación no implica casualidad.Aunque, como decíamos, saquen sus propias conclusiones… es la chispa de la deducción la que debe saltar en cada mente.

 

Sólo añadir a las notas a pie de página de Fabiani, y en referencia a mis colegas @marivi_roman , @david_kinet y @villovi_fisio que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Buena lectura!

Historia a medias… reflexión.

Nacho Fabiani

Tras un debate sobre la falta de razonamiento clínico y pensamiento crítico en la profesión y la universidad en whatsapp, me llegó un mensaje atractivo de Inma “Niño, ¿Hacemos una entrada a medias?”  y ahí empezó el reto…

(si no has leído la entrada previa a esta, te recomiendo que lo hagas antes de continuar y “juegues” a intentar saber que pudo pasar o que crees que pasó)

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Planteamos un juego, un caso ficticio desde dos puntos de vista. Un suceso común, un paciente que no vuelve, y no avisa… y el Fisioterapeuta empieza a plantearse porqué. Hubo una derivación de por medio ¿Sería ese el problema? Si así fuera ¿tenemos los datos necesarios para concluir eso? Solemos pensar siempre en alguna opción, por experiencias previas, afinidad, defensa, preferencias… pero ¿es la opción más plausible? ¿tenemos todos los datos o los obtenemos antes de formular una hipótesis? Ese era el…

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