El regreso

Has llegado de las vacaciones, o peor, no has tenido, o peor, ni si quiera sabes qué es eso.

El box, la sala ,el “gimnasio” , llámalo como quieras ( ellos lo llamarán de cualquier forma), te espera y el año comienza un 1 de septiembre. Tardes cortas de sol, tardes largas de fisio… venga ¿ qué camino escoges?

Por que, como en la vida, no siempre el camino correcto es el que proponen las señales…

Esta entrada se lee de la siguiente forma: si te conformas con seguir las señales, si lo deseas,sigue leyendo. Si no te conformas, por favor, píllate unos cascos, pínchalos y toma éste camino, si quieres, claro.

¿Preparado?? Quizás debas conectarte a un pc o mac si no puedes oir y leer a la vez.

 

¿ listo?

 

 

Ya!

Comenzamos, venga te dejo unos segundos…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Somos una profesión llorica.

Nos gusta regodearnos en nuestras miserias;

¿qué hacemos?, ¿nada?

¿qué hacemos?, ¿algo?

Ahora es el momento de dejar de llorar y tomar el camino.

Ser rebelde no significa ser incorrectos,

Movimiento y función. NO, en serio, MOVIMIENTO Y FUNCIÓN.

Tómatelo con calma, pero tómatelo.

Haz tuya la fisioterapia, haz de ella algo de lo que sentirte orgulloso.

No te líes, sabes cómo no hacerlo, sólo te falta concentrarte en el movimiento y la función.

Que nadie te pare como nadie te para cuando haces las cosas por el camino que has elegido.

Sabes lo que tienes que hacer y cómo. Lo sabes muy bien. Por que eres fisioterapeuta, por que somos fisios.

 

Venga, esto te lo conoces pero no está mal releerlo de vez en cuando.

1.- Una mente abierta, sin asumir nada de forma previa.

2.- No deformar los hechos para que encajen en mi teoría favorita.

3.- Ser metódico, ordenado y estructurado.

4.- Buscar qué información es relevante con el problema de mi paciente, no la que satisfaga mi teoría.

5- Reevaluación sistemática después de cada una de mis intervenciones y hacerlo con la demostración funcional.
6.- No ser juicioso – Basar todas mis decisiones clínicas en evidencia clínica substanciada.
7.- Si suena como un pato, hace cuack como un pato y tiene plumas como un pato, probablemente sea un pato.
8.- Ser lógico. Plantear inferencias razonables de manera jerárquica.
9.- Correlación anatómica no implica, necesaria ni suficientemente, causalidad.
10.- El proceso debe estar centrado en el paciente. No en el ego del fisioterapeuta.
11.- Apoyarse en la mejor evidencia científica externa disponible. Apoyarse en mi mejor evidencia clínica coherente.

12.- Entrenar la metacognición: la cognición que ilumina críticamente nuestro proceso de razonamiento.
13.- La Fisioterapia es, sobre todas las cosas, una estrategia de comunicación con mi paciente.
14.- Preguntar al paciente qué expectativas tiene. Adecuar, si procede, nuestras expectativas a las suyas.
15.- Cuando se pierde el control en la exploración-tratamiento: parar y volver a empezar.

En este punto espero que no puedas dejar de moverte

 

 

 

16.- Lo relevante no es cuánta teoría sé, sino cuanta soy capaz de relacionar claramente con el problema principal de mi paciente.
17.- Cuanta más teoría sepa, más probabilidades tendré de “unir los puntos” con la matriz clínica.
18.- El conocimiento teórico es fundamental. Pero impera la clínica de cada paciente en cada momento.
19.-“Tissue is the issue” y a la vez “tissue is not the issue”: Relevancia la marca mi paciente.
20.- Siempre el tejido, nunca olvidar el SNC. Siempre el SNC, nunca olvidar el tejido.
21.- Movimiento y Función, movimiento y función, movimiento y función, movimiento y función, movimiento y función.

Feliz otoño, nos vemos en Málaga.

Salud

Imagen | perro